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Padres y Madres

Padres, Madres, Profesores, Tutores …

Tus hijos pasan gran parte de su tiempo solos, pero con Internet a su lado. Debes considerar que podrían estar expuestos a riesgos que no te han contado y además los desconoces.

La forma en que jóvenes y adolescentes viven, se ve en muchos aspectos mediada por las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Acceden a información, establecen relaciones personales, disfrutan del ocio a través de estas tecnologías. Se trata de un realidad muy distinta a la vivida por gran parte de las personas adultas de su entorno.

Como cualquier novedad o cambio la introducción de las TIC en sus vidas puede generar cierto rechazo y aumentar las preocupaciones de las personas que tienen menores bajo su responsabilidad. El conocimiento es, sin ninguna duda, la mejor receta para minimizarlas. Saber cómo realizar un uso seguro de Internet y de otras TIC es un antídoto infalible para evitar riesgos innecesarios.

Con este objetivo se pueden plantear videos para ayudar a madres, padres y personas con menores en su entorno, a incorporar las TIC a su vida cotidiana de forma segura.

Los videos sirven de:

• consejos para evitar riesgos.
• descripciones para  conocer formas de utilizar las TIC.
• ejemplos en los que padres y madres pueden ver reflejados algunas situaciones de su vida cotidiana.
.

¿Cuáles son los derechos sobre el uso de Datos Personales?

Un dato personal es cualquier información que nos identifique de forma exclusiva por ejemplo nuestro DNI, nuestro nombre y apellidos, una fotografía, la grabación de nuestra voz e incluso nuestra dirección postal o de correo electrónico.

La legislación española nos proporciona derechos que debemos conocer y ejercitar. Además, existe un organismo específico responsable de velar por el cumplimiento de la legislación sobre protección de datos y controlar su aplicación, en especial en lo relativo a los derechos de información, acceso, rectificación, oposición y cancelación de datos, además de atender nuestras peticiones y reclamaciones e informarnos sobre estos derechos. Este organismo es la Agencia Española de Protección de Datos (https://www.agpd.es).

Protección específica para datos de menores

Si, en general, las personas de menor edad tienen una mayor protección, no podría se de otra manera en cuanto a sus datos personales. Así, si se trata de menores con 14 años o menos es necesario recabar el consentimiento de la madre, padre o persona responsable de su tutela.

Por otro lado, cuando se recogen datos de menores, no se puede solicitar información sobre el resto de miembros de la familia. Evidentemente los datos de contacto necesarios, por ejemplo, para solicitar el consentimiento si pueden ser pedidos. Pero hemos de advertir a nuestras hijas e hijos que no proporcionen datos como los ingresos o las actividades de ocio.

Es muy importante, además, que sepamos que el tratamiento de los datos (ya sea con fines estadísticos u otros) sólo puede realizarse para la finalidad que se recogieron. Es decir, si por ejemplo se recogen datos para la inscripción de nuestro hijo o hija en una actividad deportiva, no pueden ser utilizados para informarnos de los gimnasios existentes en nuestro barrio. De hecho, tampoco se pueden publicar en Internet las fotografías realizadas durante esa actividad si nuestro consentimiento. Parece poco relevante ¿verdad? Pero… esa fotografía relaciona un colegio, una dirección determinada con nuestro hijo o hija y eso… ¡ya es importante!

En cualquier caso, siempre que se nos soliciten nuestros datos o los del resto de la familia deben informarnos de qué entidad va a utilizar estos datos, para qué se van a usar, si se van a entregar a otras entidades o no y, por supuesto, en qué dirección podemos ejercer nuestros derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.Datos personales e Internet: recomendaciones

Cuando naveguemos por Internet debemos extremar nuestras precauciones y conseguir que nuestras hijas e hijos también lo hagan. Es habitual que al registrarnos en una página web para acceder a información clasificada, para crear una cuenta de correo, participar en un wiki, escribir un blog… se soliciten datos personales y debemos tener cuidado. Ante cualquier duda ¡no daremos ni el nombre!

Como padres y madres tenemos una “ardua” tarea por delante en cuanto a la protección de nuestras hijas e hijos y su uso de Internet. Hemos de estar vigilantes pero siempre respetando su vida privada.

Por otro lado, cuando se recogen datos de menores, no se puede solicitar información sobre el resto de miembros de la familia. Evidentemente los datos de contacto necesarios, por ejemplo, para solicitar el consentimiento, si pueden ser pedidos. Pero hemos de advertir a nuestros hijos e hijas que no proporcionen datos como los ingresos o las actividades de ocio.

Es muy importante, además, que sepamos que el tratamiento de los datos (ya sea con fines estadísticos u otros) sólo puede realizarse para la finalidad que se recogieron. Es decir, si por ejemplo se recogen datos para la inscripción de nuestro hijo o hija en una actividad deportiva, no pueden ser utilizados para informarnos de los gimnasios existentes en nuestro barrio. De hecho, tampoco se pueden publicar en Internet las fotografías realizadas durante esa actividad si nuestro consentimiento. Parece poco relevante ¿verdad? Pero… esa fotografía relaciona un colegio, una dirección determinada con nuestro hijo o hija y eso… ¡ya es importante!

En cualquier caso, siempre que se nos soliciten nuestros datos o los del resto de la familia deben informarnos de qué entidad va a utilizar estos datos, para qué se van a usar, si se van a entregar a otras entidades o no y, por supuesto, en qué dirección podemos ejercer nuestros derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.

Así que no hemos de dudar y denunciar si esta situación se produce. La reclamación o denuncia puede realizarse ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) que incluye en su página web toda la información y documentación necesaria.

Datos personales e Internet: recomendaciones

Cuando naveguemos por Internet debemos extremar nuestras precauciones y conseguir que nuestras hijas e hijos también lo hagan. Es habitual que al registrarnos en una página web para  acceder a información clasificada, para crear una cuenta de correo, participar en un wiki, escribir un blog… se soliciten datos personales y debemos tener cuidado. Ante cualquier duda ¡no daremos ni el nombre!

Como padres y madres tenemos una “ardua” tarea por delante en cuanto a la protección de nuestras hijas e hijos y su uso de Internet. Hemos de estar vigilantes pero siempre respetando su vida privada. Tenemos que:

  1. Acompañarles en su navegación.
  2. Leer la política de privacidad de los sitios que visiten.
  3. Convencerles para que nos avisen cuando se registren en una red social, en un chat o cualquier otro sitio web.
  4. Comprobar el uso que hacen de Internet solo en casos extremos o cuando tengamos dudas (fundadas) de que visitan contenidos poco aconsejables o intuyamos peligros o problemas.
  5. Y, sobre todo, informarles sobre los peligros existentes y formarles para hacer un uso responsable.Cómo actuar ante situaciones peligrosas o ilegales en Internet

Qué hacer cuando nuestro hijo/a siente incomodidad ante Internet.

Es indudable que Internet permite ampliar nuestras relaciones sociales, hacer nuevas amistades, comunicarnos sin ver físicamente a la otra persona… Pero se deben tomar precauciones. Es normal que nos preocupemos, sobre todo por nuestras hijas e hijos. Saber cómo darles protección si sufren amenazas o acoso es una de nuestras mayores inquietudes.

Para evitar conflictos deberemos trabajar todos los días un poco y conseguir que se cumplan unas pequeñas pautas que, por supuesto, deberán ir reduciendo su rigidez a medida que vayan cumpliendo años:

  1. Acompañarles en su navegación.
  2. Leer la política de privacidad de los sitios que visiten.
  3. Convencerles para que nos avisen cuando se registren en una red social, en un chat o cualquier otro sitio web.
  4. Comprobar el uso que hacen de Internet solo en casos extremos o cuando tengamos dudas (fundadas) de que visitan contenidos poco aconsejables o intuyamos peligros o problemas.
  5. Y, sobre todo, informarles sobre los peligros existentes y formarles para hacer un uso responsable.

Cómo actuar ante situaciones peligrosas o ilegales en Internet

Es indudable que Internet permite ampliar nuestras relaciones sociales, hacer nuevas amistades, comunicarnos sin ver físicamente a la otra persona… Pero se deben tomar precauciones. Es normal que nos preocupemos, sobre todo por nuestras hijas e hijos. Saber cómo darles protección si sufren amenazas o acoso es una de nuestras mayores inquietudes.

Para evitar conflictos deberemos trabajar todos los días un poco y conseguir que se cumplan unas pequeñas pautas que, por supuesto, deberán ir reduciendo su rigidez a medida que vayan cumpliendo años:

• Utilizar programas de chat privado, que no están abiertos a la participación de cualquier persona sino que se restringen a listas de contactos.
• Aceptar sólo los archivos que envían personas conocidas.
• No hablar (ni chatear, ni enviar o recibir correos electrónicos…) de personas desconocidas.
• No acudir sin compañía a citas con personas a quienes se ha conocido a través de Internet.
• Guardar los datos personales como si de un tesoro se tratase. Las direcciones de correo electrónico también son datos personales. No proporcionar nuestro e-mail, fotografías, o cualquier otro dato personal de amistades sin contar previamente con su consentimiento.
• Utilizar el ordenador en familia.

Consigue que tus hijas e hijos realicen un uso seguro de Internet.

Evidentemente no podemos convertirnos de la noche a la mañana en fiscales o detectives porque, además de provocar rechazo hacia nuestra vigilancia, probablemente originemos un conflicto familiar. La mejor opción es ganarnos su confianza y que nos lo cuenten abiertamente. Ya sea en el mundo virtual (Internet) o en el real, deben saber que pueden confiarnos lo que deseen y pedirnos ayuda ante las dudas o dificultades que se vayan encontrando.

No obstante contamos con herramientas que nos permiten supervisar el uso del ordenador que realizan nuestros hijos e hijas tales como poner en funcionamiento mecanismos de control para bloquear el acceso a determinados servicios o contenidos en Internet. Estos mecanismos son las herramientas de “Control Parental” como, por ejemplo:

– los filtros de contenido o
– los programas de monitorización.

Identificar los síntomas

¿Cómo saber si nuestras hijas o hijos están en peligro? ¿Cómo identificar los síntomas de que están sufriendo acoso o amenazas…? Son dos preguntas habituales que no tienen una respuesta sencilla. Tal vez existan respuestas como menores en riesgo, ya que cada menor tiene una forma distinta de actuar ante el peligro: hay quienes comunican sus miedos con facilidad y quienes los disimulan, quienes no sienten peligro y quienes tienen temor ante casi todo…

Nuestro deber es prestar atención e identificar los cambios en su forma de actuar, pueden ser un síntoma de que algo está pasando. Los siguientes casos son ejemplos de conductas que pueden darnos la alerta:

Caso 1: Algo muy normal es que, por ejemplo, nuestro hijo entre los 10 y 15 años o más dedique todas las tardes un tiempo a chatear con sus amistades. De hecho, es una rutina que no le gusta romper e incluso está deseando que llegue la hora en la que ha “quedado” para conectarse. De repente, deja de hacerlo y parece que ha dejado de interesarle. Seguro que nos sorprende y, aunque realmente puede tratarse de que ha perdido el interés, también es posible que haya “algo más”. Averiguar el motivo, es nuestra labor. Puede que simplemente este pasando por un tiempo de enfado con ese amigo o amiga, pero también puede que le hayan insultado o amenazado.

Caso  2: Otro ejemplo podemos observarlo en nuestra hija, que todos los días viene corriendo para conectarse y entrar en el blog de la pandilla para conocer cuáles son las últimas novedades. Un día deja de hacerlo y ya no quiere saber nada del blog. Es más, se enfada si le preguntamos. Nuestra mejor opción es visitarlo por nuestra cuenta ya que puede que encontremos un post o comentarios en el que se dicen algunas mentiras sobre su vida sentimental o verdades que no deberían ser públicas.

En los dos casos expuestos, los filtros son una buena recomendación puesto que nos permiten acceder a las conversaciones que han tenido y saber dónde y cuándo han quedado para comprobar si existe o no peligro; acceder a los correos electrónicos y leer los mensajes; conocer la dirección del blog y visitarla; ver cuáles han sido las páginas por las que han navegado con anterioridad al cambio de actitud…

No podemos “espiar” ni invadir su intimidad, pero ante la sospecha… realizaremos la comprobación.

Lo primero que hemos de hacer, en el caso de insultos o amenazas recibidas, es comprobar que no se trata de un simple enfado sin mayor importancia o una broma “pesada”.

La información que nuestro hijo o hija nos proporcione es fundamental pero debemos ampliarla. Acudir a otras amistades, incluso al centro escolar, puede ser una buena fuente para conocer más detalles.

Los insultos, las amenazas y las injurias son un delito, independientemente del medio utilizado para hacerlas. Por lo que, llegado el caso, los padres deberán denunciar la situación.

Tanto la Policía Nacional, como la Guardia Civil tienen unidades especializadas en la persecución de este y otros tipo de delitos a través de Internet. Las denuncias se pueden realizar en:

Policía Nacional: delitos.tecnologicos@policia.es o en el teléfono 91 582 27 51 / 52 / 53

Guardia Civil: delitoinformatico@guardiacivil.es o en el teléfono 91 514 64 00

Rastreando la información que les hayamos proporcionado, ya que en Internet todas nuestras adicciones dejan un rastro que saben cómo identificar, tomarán las medidas oportunas para la protección de las víctimas menores.

Si al final todo es un malentendido, podemos retirar la denuncia sin consecuencias negativas para nadie, ni nuestro hijo o hija, ni quien haya puesto la denuncia, ni la persona denunciada. Eso sí, una denuncia debe ser un ejercicio de responsabilidad y realizarse sólo cuando creamos que es necesario y no ante la primera duda.

Vídeo 1 – Para Padres y Madres

Vídeo 2 – Para Padres y Madres

Vídeo 3 – Para Padres y Madres NO TE FÍES DE TODO … y sigue este vínculo:

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